PREMIO PRINCESA DE ASTURIAS A LAS ARTES

PREMIO PRINCESA DE ASTURIAS A LAS ARTES

PREMIOS PRINCESA DE ASTURIAS  DE LAS ARTES

No es compresible que en estos premios el jurado se comporte tan arbitrariamente, como viene sucediendo en estos casos en buscar los intereses tópicos, teniendo esta decisión un efecto más que negativo en la defensa de los valores creativos más representativos del Arte, ya que estas decisiones están marcadas por unos intereses concretos, para promover cuestiones internas del propio organismo que los otorga. Por ello en la contextualización del significado de estos premios, se echa en falta más profesionalidad a la hora de exponer razonamientos de criterios más convincentes.

 ¿Desde cuándo  aquellos que forman parte de una estructura de la performance, reune todo lo necesario para considerarse como un Arte con Mayúscula? Por ello no comparto  el argumento expresado por el jurado en cuanto que esta Artista pueda transmitir un componente sensorial y espiritual,  acompañado de un lenguaje cargado de una voluntad permanente de cambio, adaptado en la búsqueda de una esencia profundamente humana, entregada al Arte absoluto y su adhesión a las vanguardias interpretativas.   

  De aquí parte la cuestión que se deriva de lo que se puede o no definir como Arte y si este género es compatible con la ciencia de la creación tal y como conocemos  lo que son las Artes creativas, bajo esos criterios que son imprescindibles para formar parte de este Mundo.

Con esto no es cuestión de quitar meritos a nadie, pero sí que debemos entender que atendiéndonos  a los elementos más fundamentales de lo que suponen el espíritu creativo y observando que a estos premios han optado otros grandes Artistas, que sin duda alguna bajo mi punto de vista son más explícitos,  a la hora de aportar calidades y valores, como así ha quedado probado a lo largo de la trayectoria Artística de algunos de ellos. Por lo cual se sigue sin comprender como este jurado,  no ha considerado en este caso un Artista como es Francisco Ibáñez, que   ha aportado a generaciones todos aquellos elementos necesarios para ser uno de los  impulsores de una manera de sentir y disfrutar el Arte de carácter humanista.

Por el contrario se sigue sin entender cuáles han sido los criterios que le han llevado a decidirse por Marina Abranovic, cuando al parecer esta valorización no depende mucho de los  resultados de esta Artista, cuanto que en estos últimos tiempos más bien se ha dedicado  a la vida contemplativa o a la aparición frívola que le mantiene totalmente fuera de los circuitos del Arte. Si tenemos en cuenta que su presencia ha estado relacionada a lo largo de su historia con la aparición y apuesta por dos o tres  eventos de cierta consideración el MOMA, a través de  

Bob Wilson  así como el de la Muralla China, a partir de ahí su vida siempre  ha estado condicionada aprovechando su imagen donde su físico le ha valido para hacer sus Performance.

Igual que su Arte quedaría como un manifiesto corporal fundamentado en elementos teatrales de contenidos performance, sigue siendo una de las incógnitas que en la actualidad y a lo largo de la Historia se ha demostrado  que ésta no cumple con los cánones necesarios para elevarlo a la máxima consideración, de lo que se puede entender como Arte pleno, ateniéndonos a que sus conceptos artísticos está basado en explorar los límites del cuerpo y la mente a través de la Performance, cuyo  proceso Artístico estuvo vigente  en ese periodo donde el Arte no tenía una función específica, que pudiera hacer valer todo aquello que es necesario para entrar en condiciones  de el buen hacer Artístico.